Bienvenidos a Edwardybella.com una web hecha por y para los fans de la Saga Crepusculo. Intentaremos ofreceros noticias, información, fotografias, videos y muchas cosas más. Espero que disfruteis de vuestra visita y que volvais muy pronto.
El encuentro masivo con los fans tuvo lugar el jueves 12 de noviembre por la tarde. Más de 5.000 seguidores de “Crepúsculo” pudieron ver a los actores con sus propios ojos, pero unos disfrutaron más que otros. La desorganización del evento pasó factura a los que estuvieron varios días haciendo cola y al final se quedaron sin su invitación para el acto. Además, sólo unos pocos afortunados pudieron estar a pie de pista con sus ídolos, mientras que el resto permanecía a oscuras en las gradas.
Jorge Fernández, un tanto desorientado, fue el conductor del evento, que comenzó con cierto retraso. No Way Out, el grupo español que canta una de las canciones de la banda sonora de la película, dio un pequeño concierto antes de la aparición de los protagonistas de la noche. Las pausas se amenizaron con algunos extras disfrazados de Vulturis, la familia de vampiros que impone la ley entre los suyos, y de Quileutes, la tribu india de los licántropos, que ofrecieron una pequeña exhibición de capoeira.
Los actores y el director firmaron autógrafos a algunos afortunados entre los que consiguieron sus entradas VIP, saludaron personalmente a las dos chicas ganadoras de los diversos concursos que se celebraron con motivo del acto, y finalmente procedieron a contestar a las preguntas enviadas por los fans.
Chris Weitz declaró que el desafío de rodar “Luna Nueva” no fue tan grande, porque el libro es maravilloso y los actores, fantásticos. “En todo caso, el desafío fue hacer una película que a vosotros, los fans, os apetezca ir a ver, y espero haberlo conseguido”. Aunque los actores con los que trabajó son muy jóvenes, tienen mucho talento y una dilatada experiencia. “Tuve un pequeño problema con Taylor, porque tuve que obligarle a ir al gimnasio y decirle: «O te pones ‘cachas’ o este papel no es para ti»”, se burló el director.
Para Taylor Lautner, la mayor semejanza con Jacob Black, el personaje que interpreta, es que a ambos les gusta mucho estar con la gente y que a ninguno le gusta la soledad. “Han sido muchas horas de gimnasio porque para hacer la película había que prepararse mucho, pero desde luego que ha merecido la pena”, explicó.
“A pesar de que Bella es muy torpe, tiene mucha confianza en sí misma, y eso es lo que más me gusta de ella”, aseguró Kristen Stewart. Disfrutó grabando las escenas de acción, aunque rodando la escena del agua pasó mucho miedo. “Pensé incluso que me iba a morir”, se rió Stewart.
Por encima de la histeria de los asistentes, que no paraban de gritar, Pattinson bromeó cuando le preguntaron por sus diferencias con Edward. “Somos iguales”. Entre risas el actor aclaró que son completamente opuestos.
Los cuatro dedicaron repetidas lisonjas a los seguidores. “Nos encanta viajar por todo el mundo. Sabemos que sin los fans no estaríamos aquí, así que os estamos verdaderamente agradecidos por todo”, resumió Lautner.
A la retirada de los actores se proyectaron cuatro escenas ya vistas en Internet, interrumpidas por el presentador para recordar a los fans que podían comprar merchandising a la salida del evento. Los clips emitidos fueron el del cumpleaños, Bella aprendiendo a montar en moto, su enfrentamiento con Paul y la llegada a Volterra.
Tras el tour europeo, los actores volvieron a EEUU. “Luna Nueva” se estrena en España el 18 de noviembre, dos días antes que en su país de origen. La tercera parte, “Eclipse”, se encuentra en postproducción y llegará a las pantallas de todo el mundo en junio de 2010.
Hola, mi nombre es Lenny (Helena) y soy una de las creadoras de esta web.
Supongo que muchos de los que entrais en esta página os preguntareis porque debajo del nombre de Edward y Bella aparece escrito “la web de las callejeras”. Pues bien, la respuesta es simple: Nosotras somos las callejeras.
Muchas de las que colaboran con esta web, incluyéndome a mí en esa categoría, estuvimos al pie del cañon cuando nuestros chicos Twilight (Robert, Kristen y Taylor) nos visitaron, si recordais, el día 12 de noviembre.
(foto hecha por mí que muestra el estado de la cola dos días antes del evento)
El nombre de “callejeras” viene a raíz de que dormimos en la calle. Bien, se que muchos nos tacharan de frikis, raritas o obsesinadas, en el mejor de los casos. No en vano recuerdo el primer mensaje de mi tuenti, cuando llegue a casa tras el evento, el comentario decía tan sólo “friki tarada” y era de un amigo mío, que de siempre consideró que era una matada hacer cualquiera de estas cosas por un artista, que ninguna persona en el mundo merecía ese trato de favor. Vale, quizás tenga razón, y puede que muchos más lo penséis, pero ¿Sabeis qué? Todo y eso y mucho más… ¡¡¡mereció la pena!!!
Fue mucho lo que pasamos y yo, en mi caso, no puedo quejarme. Se podría decir que fui una privilegiada. Pues bien, esta es mi historia:
Llegué un lunes por la noche al palacio de Vista Alegre, con los nervios a flor de piel y cansada después de un agotador día de clase (yo le llamo mi lunes negro, puesto que tengo ni más ni menos que 9 horas de clase!!).
Mi novio, webmaster de esta página (sí, lo sé, soy una enchufada) me había contado que según ponían algunos chicos en los foros, algunas niñas llevaban haciendo cola desde el jueves pasado, es decir, una semana antes del evento. Aquello me desquició, no pude pensar en otra cosa que en ir a hacer cola ya mismo desde que me lo contó. Pase hora tras hora de mi lunes negro contando los minutos para salir pitando hacia allá con el coche (no me queda precisamente muy a mano) y en mi cabeza no paraban de suceder imágenes de gente y más gente uniéndose a mi imaginaria “cola multitudinaria”.
Ese día comenzó mi pequeña gran aventura.
Efectivamente, cuando llegue había bastante chicas por allí, y un montón de cartones (de ahí que también nos empezásemos a llamar “las cartoneras”), sacos de dormir y demás materiales más propios para un camping en toda regla que para acampar en plena ciudad. Aquello resultaba muy chocante.
Me sentí un poco perdida, no sabía cómo iba aquello, así que pregunte, por si las moscas ¿Es aquí lo del evento de Crepúsculo? En seguida un grupito de chicas muy enrolladas me dijeron que la cosa iba así: La primera chica que llegó allí, junto con su madre, decidió establecer un sistema un tanto peculiar aunque muy bien organizado. Creó una lista a través de la cual la gente que iba llegando se apuntaba en un grupo, todo por orden, y así se turnaban para poder guardar sitio y tener una entrada para el gran día. La verdad, no recuerdo muy bien en qué grupo estaba yo, creo que en el 19, lo que sí recuerdo es que yo era la número 203. Lo sé porque el día previo al evento nos “tatuaron” un sello con el dibujo de un cerdito y nuestro número, por orden de lista, en la muñeca.
Por supuesto, yo no tenía grupo, sólo estábamos mi novio y yo, pero una chica muy simpática (y a la cual le cogí un gran cariño según fue pasando el tiempo) me incluyó en el suyo.
A mí me tiraba mucho para atrás lo de dormir en la calle, pero pensé que si no hacía este tipo de locuras a los 20 ya jamás las haría, y he de decir al respecto que no me arrepiento, muy al contrario:
Fue la experiencia más increíble que he vivido y ¡¡no lo cambio por nada!!
La primera noche fue durilla (personalmente no soy de las que se duermen en cualquier lado) y no pegué mucho ojo. No os voy a mentir, al frio de la noche madrileña no te acostumbras tan fácilmente, al menos yo no. Pero tenía muy claro que una vez allí ya podía producirse el apocalipsis que no pensaba moverme.
Pero mi noche de insomnio se vio recompensada al día siguiente, cuando empecé a relacionarme con las demás chicas. No soy muy extrovertida, pero siempre ayuda el hecho de que sabes que con esas personas al menos tienes una cosa en común.
Ese día llegaron las últimas chicas con las que supuestamente se cerraría el grupo que conformaría, una vez dentro del recinto, la zona VIP (claro que Aurum nos mintió, aunque todo a su tiempo, eso ya lo explicare más adelante).
Hicimos una piña y nos lo pasamos en grande. Trajimos revistas, libros, música y nos divertimos viendo como la gente, sobre todo de la tercera edad, se paraba a mirar nuestros carteles (ahhh sii, hicimos carteles, muchos carteles) y algunos nos preguntaban: ¿Niñas, que concierto hay aquí hoy? Y nosotros les informábamos que no era ningún concierto sino la visita a España de los chicos de Crespúsculo y que no era ese día sino varios días después. Por lo que recibimos alguna que otra mirada de desprecio y el pensamiento generalizado de que estábamos para encerrarnos en un psiquiátrico. Así que al final alguna que otra chica empezó a gritarles: “¡¡por una vivienda digna!!!” cada vez que alguien se nos acercaba, lo cual era mucho más sencillo y eficaz.
La verdad es que el día se pasaba volando. Jamás creí que hacer cola durante infinitas horas podía llegar a ser tan divertido. Fue casi como volver a tener 15 años y ser capaz de extrapolarlo todo e intensificarlo, porque ya no era sólo que vinieran nuestros chicos a España y ya no era sólo la cola de un evento, sino un gran grupo de amigos haciendo una fiesta constante.
La segunda noche, sin embargo, fue algo más movidita. Las niñas que encabezaban la cola tuvieron problemas con ciertos vagabundos. Según tengo entendido a una de las chicas le robaron su mochila llegando incluso a entrar en una de las tiendas de campaña. Así que entre vagabundos y borrachos transcurrió la noche. Suerte que la policía estaba rondando de cada poco por allí y he de decir, llegado este punto, que se portaron maravillosamente con nosotras y se preocuparon en todo momento de nuestro bienestar.
A partir del segundo día todo empezó un poco cuesta abajo, es decir, seguíamos como el primer día, pasándonoslo en grande. Pero al parecer la gente que iba llenando la cola tenía ciertos problemas para aceptar que nosotras habíamos llegado antes y empezaron a cuestionarlo todo. Surgieron rollos del estilo: vuestra lista no es válida, estáis haciendo trampa, aquí la gente no se queda guardando cola, cuando estéis todas dormidas os vamos a quitar el sitio…
Vamos, lo mismo que ha pasado siempre en España. La gente intenta conseguirlo todo con el mínimo esfuerzo, anteponiendo sus intereses a los de los demás.
Mi última noche allí, la noche previa al evento, fue de mucha tensión. A estas alturas ya estábamos todas unidas a una como fuente ovejuna y estábamos en plan “no pasaran” y realmente no pasaron. Por supuesto, hubo más malos rollos, algunos escapan ya a mi conocimiento y aún así no merece la pena plasmarlos en esta crónica.
Y llegó el gran día. No me podía creer que todo hubiera pasado tan rápido. Había conocido a un montón de personas, de las 200 que estaban por delante de mí en la cola yo diría que podría nombrar a la mitad y de vista las identificaba a casi todas. Me puse muy pesada cuando vi que aquello podía desbordarse a medida que transcurrían las horas, a más de una seguro que le di mucho la lata pero sé que me entendían, otras tantas estaban como yo.
La policía acordonó la zona cuando ya iban a abrir las taquillas y ahí ya sí que todas estábamos pendientes de quien se paseara por la zona y fulminábamos con la mirada a quien nos parecía que se nos iba a colar (sí, visto ahora ya desde fuera, aquello era la mar de exagerado. Imperaba el nerviosismo, la tensión era palpable).
Sé que los 250 primeros de la lista (los hipotéticos VIPS) recibimos muchas críticas desde algunos foros de Crepúsculo. Pero diré a nuestro favor que la mayoría de esas críticas venían de gente que no se había pasado por Vista Alegre para saber lo que se estaba cociendo y otras venían de gente muy mal informada por personas que habían llegado tarde por lo que ya no tenían entrada VIP y quería colarse a toda costa. Es difícil hacer las cosas bien cuando hay tantísimos fans de la saga en España. Considero que no debería de arremeterse con nosotros sino con la gente que organiza los eventos, en cualquier caso, porque son estos los culpables de que, para una vez que se organiza algo en nuestra tierra, haya caos e histerismo colectivo, pues somos muchos los que queremos acudir a este tipo de actos y desde aquí reivindico que no se olviden siempre de España, desde aquí también tenemos derecho a disfrutar de nuestros ídolos, ya sean eventos, conciertos o cualquier otro tipo de acontecimiento. Basta ya de que siempre se olviden de nosotros ¿Acaso no somos los fans quienes llenan estadios, salas y plazas? ¿Los que dan dinero a los artistas? ¿Los que están al pie del cañón en todo momento?
En fin, después de tantas cosas que viví en el Palacio de Vista Alegre se me hizo raro cuando me dieron la entrada. El porqué estábamos allí había perdido un poco su sentido, y cuando me di cuenta de que esa entrada era el fin de todo aquello no supe cómo reaccionar. Una vez más evité a las cámaras que nos grababan y entrevistaban todos los días, porque me hacía sentir como un mono de feria. Aquello era grande, muy grande, y cuando veías a Cuatro, Antena 3 y Telecinco detrás de nosotras, grabando la enorme cola que ya rodeaba todo el recinto y daba la vuelta a la siguiente manzana te preguntabas en donde diablos te habías metido.
Di el “paseíllo” de vuelta al comienzo de la cola, esta vez ya para entrar al evento en cuanto nos abrieran las puertas. Por el camino, y esto tengo que decirlo, porque a muchos de mis amigos que posteriormente les comenté mi periplo les llamo la atención, me llegaron a ofrecer… ¡¡hasta 500 euros por mi entrada!! Yo no salía de mi asombro.
Y ¿Qué más os puedo decir? No hace falta que os cuente que pasó de puertas para dentro, porque eso ya lo podéis ver en la web, pues antena 3 fue la encargada de retransmitirlo todo.
Sólo tengo que comentar que para nosotras supuso una gran decepción nuestro espacio VIP, particularmente no me puedo quejar porque estaba muy adelante, podía ver a Robert, Kristen y a mi querido Taylor (Sí, soy Team Jacob, se siente) cara a cara, pero sé que las que estaba detrás de mí no llegaron a ver gran cosa.
Por eso reitero que fui una privilegiada. Estas son las firmas de Robert y de Kristen:
(Firma de Kristen y de Robert, respectivamente)
La de Taylor, para gran decepción mía, no la conseguí. Y la verdad… ¡¡No me extraña!! Digamos que yo tenía un libro para que me firmaran, pero cuando Taylor se me acercó un montón de manos se me pusieron por delante y no fui consciente de lo cerca que estaba así que estire mi brazo a más no poder para que me firmara el libro….¡¡libro que casi le estampo en la cara sin darme cuenta!! Estaba “demasiado” cerca y yo sin enterarme. En seguida la persona que lo acompañaba lo agarró del brazo y se lo llevó de mi lado (así que digamos que la culpa de que no haya foto con la firma de Taylor es mía y solo mía)
Solo son anécdotas a contar en algo que ya me parece que fue hace siglos.
Sí recuerdo que llegué a mi casa con una enorme sensación de vacío. Dejaba atrás mi pequeña vuelta a los 15 años y todo una legión de compañeras de batalla, con algunas de las cuales mantengo el contacto y a las que ya considero amigas, en especial mi querida Paula, que aguantó mis tonterías y mis momentos de puro nervio como ninguna.
Esta es mi historia, espero que os haya gustado o al menos os hayáis divertido leyéndola. Seguramente se de la casualidad de que algunas niñas del evento lo lean y a ellas sí estoy segura que con mi batallita les habré recordado la suya propia y que eso les arrancará una pequeña sonrisa haciendo que añoren, como yo lo hago, el Palacio de Vista Alegre (nuestra casa por unos días).
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8 Visitantes, 2 Usuarios diana_cullen, Anne