Pregunta: “Crepúsculo” es un fenómeno que arrastra muchos seguidores, que van a mirar con lupa la película y a compararla con el libro. Por otro lado, “Luna Nueva” es la segunda entrega de un ciclo e inevitablemente se va a contrastar con la primera. ¿Has sentido a lo largo del proceso creativo el vértigo de esas comparaciones?
Chris Weitz: Pues, sinceramente, hasta que no me lo has preguntado no he sentido ninguna presión. Me sentía tan tranquilo porque ya existía una primera parte que fue un éxito, así que sabía que los fans irían a ver la película, que personalmente me gustó mucho. Además, heredé un elenco de actores maravillosos. Realmente todo fueron ventajas. Si tenía algún tipo de duda se resolvió cuando los seguidores aceptaron que era un hombre y no una mujer el que iba a dirigir la película. Bueno, un hombre al menos por lo que se ve en la superficie (risas).
Pregunta: ¿Defendéis la virginidad hasta el matrimonio, como se abstrae de la moralidad del libro? ¿Habéis añadido unas gotitas de picante en la película?
Chris Weitz: Hablando desde el punto de vista de un hombre casado (risas). Comprendo que en Europa, y sobre todo en España, que es un país tan liberal, el hecho de que la virginidad de Bella está siendo protegida por Edward puede chocar un poco. Pero por otra parte tiene bastante gracia ir contracorriente, ya que vivimos en una sociedad que nos anima a mantener relaciones sexuales lo antes posible y lo más posible. De vez en cuando está bien hacer lo contrario.
Kristen Stewart: Esta es una pregunta muy común en cuanto se sale de EEUU, todo el mundo hace preguntas acerca de la defensa de la abstinencia. Me parece muy dulce que Edward quiera proteger la virginidad de Bella, porque viene de otra época y tiene otra moralidad. Yo defiendo siempre a los personajes, porque demuestran que tienen mucho valor: es muy difícil y muy incómodo estar protegiendo la castidad, porque lo más fácil en ese caso sería romper y no seguir juntos. Al contrario, ponen mucho en juego para mantener esa relación. El hecho de esperar al matrimonio es un contraste entre las dos épocas de los personajes. Bella no está de acuerdo, piensa que es una actitud pasada de moda. Mola comparar las diferentes opiniones de Edward y Bella porque son opuestas.
Pregunta: ¿Qué retos ha supuesto el salto a esta segunda entrega de la saga?
Chris Weitz: Creo que lo importante es tratar la película como tal, no como una secuela, sino como parte de una saga o franquicia. Hemos dirigido el film con nuestros propios talentos de logística, audiovisual… He sido tremendamente afortunado por poder contar con Javier Aguirresarobe como director de fotografía. Hemos dado espacio a estos jóvenes actores para que se metieran en sus personajes e hicieran lo que tenían que hacer.
Taylor Lautner: Para mí fue realmente emocionante formar parte del reparto y trabajar con Chris. Mi personaje cambia un montón de “Crepúsculo” a “Luna Nueva”, así que tuve que prepararme mucho, incluso durante mi tiempo libre. Pero fue una gran experiencia, todos somos muy amigos, los fans son geniales y, para ser honesto, fue increíble ser dirigido por Chris.
Robert Pattinson: Tuve bastante tiempo para reflexionar hacia donde quería que se dirigiera mi personaje. Tengo un papel mucho más pequeño en esta película, así que no tengo tanta responsabilidad sobre mis hombres. Taylor se había preparado tanto y tan bien durante un año que estaba preparado para intercambiar la importancia de nuestros papeles. Así que estuve bastante relajado.
Kristen Stewart: “Luna Nueva” es mi libro favorito de la serie, así que al principio fue un poco intimidante empezar con el proyecto, sobre todo porque hubo mucho tiempo de descanso entre las dos películas, e incluso hice otra donde interpretaba un personaje completamente diferente a Bella. Pero por suerte en el equipo somos muy amigos y mantenemos una relación muy cercana porque, aunque parece mentira al ser actriz, no se me da bien mentir y necesito sentir realmente esa conexión. Al principio estaba un poco nerviosa, pero al llegar allí el rodaje fue muy fácil, sobre todo porque la historia se cuenta desde la perspectiva de Bella y hay tantísimo material que no se podría meter todo en la película. Fue muy fácil prepararse. Cuando empezaron los ensayos con todos los actores y el equipo y sólo tuvimos que ponernos de acuerdo para ver que estábamos contando la misma historia desde la misma perspectiva. Desde entonces me sentí muy cómoda y pude ser todo lo vulnerable que necesitaba el personaje, que lo es incluso más en esta parte que en la primera, y pude olvidarme de todo y concentrarme en rodar la película.
Pregunta: ¿Con qué momento os quedaríais, tanto del rodaje como de la película?
Chris Weitz: Para mí coinciden los dos momentos: las escenas que se grabaron en Montepulciano (Italia), que son grandiosas. Pero es que además rodar en Italia fue estupendo porque fue ya al final de la película y era una maravilla que no lloviera todo el tiempo. Vancouver estaba muy bien, pero no paraba de llover. Era genial volver al hotel después de un día de rodaje y tomarte un plato casero de pasta con un poco de vino y estar un poco nostálgico pensando: “Esto se está acabando”. Fue muy bonito. Estábamos todos muy cansados y fue una forma redonda de terminar esta experiencia.
Robert Pattinson: No sé si es mi escena favorita, pero es una de las que más me gustan. Es la escena anterior a la de la ruptura de Bella y Edward. Estábamos en el exterior de la casa de Bella, y Kristen y yo habíamos estado pensando que a lo mejor la podíamos grabar de otra forma o decir otra cosa. La grabamos como había que grabarla para Chris y entonces le dije: “No es una sugerencia ni nada parecido, pero creo que estaría bien rodarla de esta otra forma” (risas). Tengo que reconocer que Chris es un hombre muy valiente, con toda la presión que había de tiempo y de presupuesto. Apagó todas las luces, le dio la vuelta por completo a la escena y la rodamos. Me parece un acto de gran valentía por su parte y por eso es mi parte favorita.
Taylor Lautner: Yo disfruté mucho del trabajo físico. Nunca había conducido una moto de trial antes, así que tuve que tomar unas cuantas clases y practicar, aunque al final sólo saliera cinco segundos. Mi escena favorita es cuando Jacob se cuela en la habitación de Bella, porque vuelo a través de la ventana y, ya veréis, entro en su dormitorio (risas). La razón de que sea mi favorita es que en la anterior Bella y Jacob se enfadan y terminan de mal rollo y unas pocas horas después se ven y gracias a esa amistad que los une simplemente con mirarse se dan cuenta de que no merece la pena estar discutiendo. Es una escena muy dulce en la que se ve la gran diferencia que existe entre la relación que tienen Edward y Bella y la relación que tienen ellos.
Kristen Stewart: Una de las cosas que más me gustó de hacer esta película, como ha dicho Rob, ha sido que Chris nos ha dado espacio. Aunque ya teníamos el material específico, basado en un libro que ya es genial de por sí, era estupendo saber que podíamos hacer escenas como la que él ha mencionado, en la que teníamos algunas frases pero decidimos que sería mejor solucionarlo con una mirada, porque transmitía más.
Hay que tener mucho valor, como ha demostrado el director, y prueba también la confianza que tenía en nosotros y lo mucho que le gustaba la historia, porque aunque parezca bastante obvio, si no se tiene esa confianza y ese valor, la película no funcionaría. Esto ya me lo habían preguntado antes y contesté que lo que más me gustó de esta película fue terminarla, pero creo que no me expliqué bien. En realidad lo que me gustó fue estar en Italia. Fue muy diferente de estar en Vancouver por el tiempo. Me afecta mucho el clima, siempre estoy temblando como un chihuahua, lo que es muy conveniente para el personaje, porque si tuviera que fingirlo no quedaría bien.
Me encantó estar en Italia, vivirlo de verdad, es muy natural. Teníamos mucha presión por no estar rodando en un plató una parte tan importante de la película. Estuve corriendo por allí durante cuatro días. Acabé muerta. En el segundo en el que dijeron “corten” en el final de la película me di cuenta de lo cansada que estaba. Pero me encantó el trabajo y ver lo bien que lo habíamos hecho. No siempre me emociono tanto al final de una película, pero fue genial ver que habíamos hecho un trabajo tan bueno.
Pregunta: ¿Qué ingrediente le habéis echado a un vampiro y a una especie de hombre lobo para que nos hagan temblar las piernas y no de miedo, precisamente, y para restar el terror que proyectan tradicionalmente y que incluso nos enamoremos de ellos?
Robert Pattinson: Creo que es bastante habitual que sientas lástima del psicópata o del malo hasta el momento antes de que te lleve a rastras a su cuarto y te haga algo terrible. No es que yo tenga intención de hacerlo (risas). Pero mantener el miedo es complicado porque, cuando miro cómo es Edward, a lo mejor mi percepción es un poco distinta de lo que ve el público en la pantalla, sobre todo en las novelas. Lo que he intentado hacer es potenciar su lado oscuro, que posee por ser lo que es, por ser un vampiro. Pero quizás realmente no lo tiene y quizá por eso no se percibe tanto. O tal vez es mi propia visión de Edward, no lo sé.
Taylor Lautner: Yo realmente no veo a los personajes como un licántropo o un vampiro. La historia funcionaría igual si fuéramos personas normales, y eso es lo que hace que los fans se identifiquen con nosotros: no porque seamos seres sobrenaturales, sino por las cosas que sentimos. De hecho, a nosotros no nos gusta ser personajes que dan miedo y vernos como monstruos. Y luego es cosa del director, que hace su magia.
Pregunta: Robert, ¿qué te parecen los encuentros masivos con los seguidores? ¿No temes que tu carrera sea devorada por el fenómeno fan?
Robert Pattinson: (Risas) ¿Cómo lo llevo? Bueno, la verdad es que es complicado, y además es muy raro, porque ha explotado todo de repente, como una supernova. Ya son dos películas, una tras otra, de pronto un montón de fans y, claro, al principio halaga mucho, pero mi ego no es muy grande, no puede caber más. Reconozco que me puse muy nervioso, hubo un momento en el que no podía con ello. He tenido que invertirlo un poco diciéndome que todos estos fans, a los que les estoy muy agradecido, no vienen por mí, sino por el personaje, porque ha sido a partir de estas películas cuando ha ocurrido esto. Cuanto más soy capaz de decirme que es el personaje al que adoran más me pudo divertir en los encuentros con los fans. Hace tiempo no podía disfrutarlo, pero ahora sí, porque yo veo a los fans de Edward que, bueno, es un papel que represento, pero vienen a verle a él.
Pregunta: ¿Qué directores españoles de cine conocéis y con cuáles os gustaría trabajar?
Robert Pattinson: Qué apuro. He visto muchísimas películas españolas. Bueno, de habla hispana, pero no quiero molestar a nadie diciendo un director mexicano (risas). Almodóvar, por supuesto y… Casi lo tengo, necesito pensar un momento.
Chris Weitz: Carlos Saura, aunque fallecido, me parece un maestro. Ah, ¿no está muerto? ¡Lo siento! Me siento fatal, terriblemente culpable. Me alegro de que estés bien, ¡por favor, llámame! Hay que pensar sobre todo en directores como Almodóvar, que tiene un gran mérito. Vivió parte de su vida y empezó a trabajar en plena dictadura, y no nos damos cuenta de lo difícil que es y lo valiente que hay que ser. En su primera película arriesgó muchísimo. Eso es algo que tienen en común algunos directores españoles, que han trabajado en circunstancias difíciles porque España vivió bajo la sombra de un sistema político que en el resto Europa había desaparecido bastante antes, y eso hay que remarcarlo en todas las obras que firman. En EEUU no hemos tenido esta presión hasta hace poco.
Robert Pattinson: Lo tengo en la punta de la lengua. ¿Cómo se llama el director de “El orfanato”?
Periodista: Bayona.
Robert Pattinson: ¡Bayona! ¡Juan Antonio Bayona! ¡Gracias!
Kristen Stewart: No diré ninguno, no porque no les conozca, sino porque, al igual que muchos directores americanos, no sé cómo trabajan. Soy muy joven todavía.
Chris Weitz (a los periodistas): Es una pregunta muy difícil. ¿Quiénes son vuestros periodistas americanos favoritos? (risas)
|